El renting vehicular ha ganado protagonismo como una solución estratégica que ofrece innumerables ventajas para las empresas en el competitivo mundo empresarial actual, donde enfocarte en tu core business es esencial para obtener ventas competitivas.
Las palabras "alquiler", "leasing" y "renting" comparten raíces etimológicas, pero en el ámbito empresarial, cada término adquiere matices específicos. Su aplicación práctica y las implicancias económicas y jurídicas revelan diferencias significativas.
El leasing financiero y el leasing operativo representan enfoques diferentes, cada uno con su propio propósito y beneficios específicos para las empresas. Mientras que el leasing financiero está diseñado para mantener la liquidez de la empresa, el leasing operativo proporciona un servicio técnico integral durante toda la duración del contrato con el objetivo de abordar y eliminar posibles inconvenientes.
Dentro del mundo empresarial, la gestión de flotas se presenta como un componente crucial para optimizar operaciones y reducir costos. Al explorar la opción del renting vehicular, es valioso comprender ciertos criterios esenciales que influyen en la elección de la flota vehicular ideal.
Trabajando por promover la electromovilidad, BMW Perú, de la mano de EuroRenting, sumaron 9 vehículos híbridos modelo 330e (50% eléctricos / 50% combustible) a la flota de 50 vehículos 100% eléctricos de Luz del Sur. Con esta acción, Luz del Sur se posiciona como la empresa pionera del sector energía en tener autos, camionetas y camiones que son amigables con el medioambiente.
La gestión efectiva de una flota vehicular no solo impulsa la productividad, sino que también se convierte en un pilar fundamental para reducir costos y mitigar riesgos en el ámbito empresarial. A continuación, exploraremos en detalle las estrategias clave que pueden transformar la manera en que tu empresa gestiona su flota vehicular.
El leasing operativo vehicular emerge como una estrategia diseñada para potenciar la salud financiera de las empresas, proporcionando un enfoque inteligente para la gestión de recursos.
Adquirir una flota implica asumir gastos adicionales ligados a repuestos, mantenimiento, capacitación de personal, la propia depreciación que las unidades sufren con el correr del tiempo, entre otros. Todos estos son costos que muchas empresas mineras no están dispuestas absorber, por ello buscan compañías que brinden el servicio de alquiler.